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Lo difícil que es llegar, y una voz en contra

A Katharina le cuesta volver a casa tras el Camino Francés. El peregrino Jürgen responde: para él la vuelta fue muy fácil. Dos experiencias.

8 de octubre de 20265 min de lectura
Lo difícil que es llegar, y una voz en contra

Katharina Schmejkal hizo el Camino Francés de forma bastante espontánea y estuvo casi dos meses en ruta, más allá de Santiago, hasta Fisterra y Muxía. Tres meses después escribe sobre lo difícil que le resulta llegar de verdad a casa. Debajo, el peregrino Jürgen Schwalbe responde con una experiencia muy distinta.

Hace tres meses hice el Camino Francés de forma bastante espontánea y estuve casi dos meses en ruta.

No tenía ni la menor idea de lo que me esperaba. Pero de algún modo sabía que necesitaba un respiro de mi día a día.

Así que me compré una mochila, unas botas de montaña y el equipo necesario. Dejé el móvil en casa, me hice con un número nuevo y eché a andar.

Un paso detrás de otro

En los Pirineos pensaba todo el rato: un paso detrás de otro. Toda montaña se acaba en algún momento.

Al cabo de unos días encontré mi propio ritmo. Por el camino conocí a gente increíblemente maravillosa.

Al principio me daba mucho miedo estar sola. Pero en realidad nunca pasó. Siempre había alguien, y al mismo tiempo aprendí también a estar sola de vez en cuando. Creo que sabéis lo que quiero decir.

Los días pasaban volando.

Había días en los que no quería dar ni un paso, y luego había momentos sencillamente indescriptibles. Días en los que se me ponía la piel de gallina por todo el cuerpo con las vistas, o en los que vivía algo totalmente inesperado.

Me alegraba muchísimo cuando volvía a encontrarme con gente con la que quizá había hablado 5 minutos. Y aun así todo parecía tan familiar. Nos abrazábamos y éramos sencillamente felices.

No estaba preparada para Santiago

Pasaba un día tras otro y me asusté bastante cuando ya «solo» quedaban 240 km hasta Santiago.

A partir de ese momento hice etapas más cortas.

Me quedé varias noches en Monte do Gozo para no llegar a Santiago de ningún modo.

Y entonces llegué y no podía asimilarlo.

Creo que en ese momento sencillamente todavía no estaba preparada.

No tenía la sensación de haber llegado.

Así que seguí hasta Fisterra. Allí, en el cabo, contemplé la puesta de sol y seguía sin tener la sensación de que el camino terminara allí.

Y así caminé hasta Muxía. También allí contemplé por la tarde la puesta de sol.

Y por fin había llegado.

Fue una sensación increíble. Me sentía más libre que nunca en mi vida. Todo parecía tan fácil. Y pensé que ahora estaba bien volver a casa.

De vuelta en casa

Reservé un vuelo y volví a casa.

Nada más llegar, me derrumbé. Todo me resultaba tan extraño. Todos tenían su rutina y yo sencillamente no encontraba mi sitio.

Era como si caminara al lado de mí misma. Me sentía increíblemente sola, y eso que mi familia estaba a mi alrededor.

Estaba increíblemente sensible y me sentía muy frágil.

Unos días después recorrí unos cuantos cientos de kilómetros hasta mi propio piso e intenté reencontrar allí mi propia rutina.

Entretanto lo tengo un poco más controlado (si se puede decir así), o mejor dicho, he aprendido a escuchar a mi cuerpo, o al menos lo intento cada vez más. Pero aun así me falta algo.

Por un lado, alguien que también haya hecho uno de los caminos y que quizá pueda entender que te cambia, pero que no puedes explicar en absoluto lo que pasó allí.

Y por otro lado, tengo unas ganas increíbles de viajar y en realidad me gustaría volver a ponerme en marcha ahora mismo.

Nunca habría pensado que algo así pudiera cambiarte tanto o tenerte ocupada durante tanto tiempo. Antes pensaba que iba a hacer el camino «sin más», y no era consciente de las consecuencias que iba a tener. De repente veo el mundo con otros ojos y presto atención a cosas y situaciones completamente distintas.

Quizá a alguien de aquí le pase algo parecido a lo que me pasa a mí y quiera compartir un poco.

Tengo curiosidad por conocer vuestras experiencias.

Tengo la sensación de que el Camino fue en realidad solo el principio y de que lo de verdad empieza después. ¿O no?

Esta noche por fin he terminado mi collage con recuerdos del Camino de Santiago. En realidad solo quería colgar el collage un momento en Facebook, y luego todo salió solo…

¡Un saludo!

Katharina Schmejkal


La otra experiencia: la respuesta de Jürgen

Y también existen las otras experiencias. El peregrino Jürgen Schwalbe nos envió la siguiente respuesta a este artículo:

Hola, Peter:

He leído el artículo sobre lo difícil que es llegar. Para mí eso no es así y tampoco consigo entenderlo.

Todavía no he hecho el camino completo; el año que viene quiero terminarlo. Hasta ahora he acumulado sobre todo experiencias muy positivas, que me han acompañado siempre durante mi caminata. Quiero destacar que, al llegar a Saint-Jean-Pied-de-Port, llamé a mi mujer para decirle que había llegado bien. Después, de entrada no me imaginaba hablando con ella por teléfono todos los días. Pero precisamente esas llamadas diarias acabé anhelándolas y deseándolas. Y era increíblemente tranquilizador que allí, en Alemania, hubiera alguien que pensaba en mí y que, llegado el caso, sufría conmigo.

Una de varias inspiraciones me dijo que debía interrumpir la caminata antes de tiempo, aunque no fuera estrictamente necesario. Seguí esa inspiración. Al llegar a casa no necesité ningún tiempo de adaptación, ¿y por qué iba a necesitarlo? Hasta la gata estaba de algún modo contenta de que hubiera vuelto, aunque de ella no se podía esperar necesariamente. Visto a posteriori, resultó que esa inspiración de volver antes de tiempo fue justo la acertada. Así que continuaré mi caminata en otoño.

Cada uno tiene sus propias sensaciones, pero yo salí siendo una persona feliz y volví a casa con muchas vivencias y experiencias estupendas y enriquecido con algunas inspiraciones que tuve por el camino, pero, aun así, feliz de haber recorrido este camino y de volver a estar en casa.

Quizá puedas publicar también esta aportación, ya que muestra una imagen completamente distinta. No me he convertido en otra persona por haber caminado una parte del Camino de Santiago, que quiero completar como muy tarde el año que viene. Cualquier otra cosa me haría reflexionar mucho.

Un saludo, Jürgen

El camino en Camino Ninja

El camino de Katharina lo encontrarás con etapas, mapa y alojamientos en Camino Ninja: el Camino Francés y la prolongación desde Santiago por Fisterra hasta Muxía, el Camiño a Fisterra-Muxía.